Si estás planificando una escapada al norte de España y quieres saber qué ver en Cantabria, has llegado al lugar indicado. Esta región cantábrica combina en muy pocos kilómetros paisajes de alta montaña en los Picos de Europa, pueblos medievales perfectamente conservados, playas salvajes en la Costa Quebrada y una gastronomía de primer nivel.

En esta guía actualizada encontrarás los parajes imprescindibles que no pueden faltar en tu itinerario, junto con recomendaciones locales para aprovechar al máximo tu estancia, ya viajes un fin de semana o una semana entera.
Los 10 Imprescindibles que ver en Cantabria
1. Santillana del Mar y la Neocueva de Altamira
Conocida popularmente como «la villa de las tres mentiras» (ni es santa, ni llana, ni tiene mar), Santillana del Mar es una parada obligatoria en cualquier ruta por el norte. Pasear por sus calles empedradas entre casonas hidalgas de los siglos XIV a XVIII es lo más cercano a hacer un viaje en el tiempo hasta la Edad Media.

Qué no te puedes perder en Santillana del Mar:
- Colegiata de Santa Juliana: Uno de los monumentos románicos más importantes del norte de España, con un claustro del siglo XII cuyos capiteles tallados son una auténtica joya artística.
- Plaza Mayor (Plaza de Ramón Pelayo): El corazón de la villa, flanqueada por la Torre de don Borja y la Torre del Merino.
- Cueva de Altamira y su Neocueva: A solo 2 kilómetros del centro histórico se encuentra el Museo de Altamira. Aunque la cueva original tiene el acceso restringido para garantizar su conservación, la Neocueva ofrece una réplica rigurosa de las pinturas rupestres paleolíticas conocidas como la «Capilla Sixtina del arte rupestre».
- Muy cerca de Santillana del Mar, no te puedes perder el pueblo de Ubiarco con su Ermita de Santa Justa, en un enclave único, en la roca y bañada por el mar Cantábrico.
Consejo local para tu visita: Reserva las entradas a la Neocueva de Altamira con al menos dos semanas de antelación si viajas en temporada alta (verano o Semana Santa). Para estacionar, evita entrar al casco histórico en coche; utiliza los aparcamientos públicos habilitados a la entrada de la villa.
2. Parque de la Naturaleza de Cabárceno
El Parque de la Naturaleza de Cabárceno no es un zoo convencional ni un safari al uso: se trata de un impresionante espacio natural de 750 hectáreas asentado sobre una antigua mina de hierro a cielo abierto. En este entorno cárstico conviven en régimen de semilibertad más de cien especies animales de los cinco continentes.
Lo imprescindible en Cabárceno:
- Recorrido en Teleférico: Incluido con la entrada general, sus dos líneas integradas te permiten sobrevolar a vista de pájaro los recintos de osos pardos, elefantes africanos y gorilas.
- Demostraciones didácticas: Destacan la exhibición de vuelo de aves rapaces y la presentación de leones marinos.
- Los recintos estrella: No te pierdas el gran recinto de los osos cantábricos ni la reserva de rinocerontes y jirafas.
Consejo local para tu visita: El recorrido interior se realiza en tu propio vehículo o bicicleta. En días festivos o verano, acude a primera hora de la mañana para evitar retenciones en los accesos y ver a los animales en sus horas de mayor actividad.
3. Santander: El Palacio de la Magdalena y el Centro Botín
La capital cántabra combina la elegancia señorial de sus avenidas del siglo XIX con la arquitectura de vanguardia abierta al mar Cantábrico. Es una parada estratégica ideal para dedicarle al menos un día completo dentro de tu ruta por la región.
Qué ver en Santander en un día:
- Península y Palacio de la Magdalena: Un parque público rodeado de acantilados donde se ubica el antiguo palacio real, residencia de verano de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia.
- El Centro Botín y el Paseo Pereda: Diseñado por el arquitecto Renzo Piano, este espacio cultural suspendido sobre la bahía ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad.
- Playa del Sardinero y el Paseo Marítimo: Perfectos para pasear junto al mar, admirar los antiguos balnearios y disfrutar de la brisa marina.
- Gastronomía marinera en Puertochico: El punto clave para tapear y probar las tradicionales rabas de calamar fresco.
- Faro Santander, un nuevo concepto para disfrutar de una completa inmersión cultural y gastronómica en la capital de Cantabria.
Consejo local para tu visita: Súbete al barco público que cruza la Bahía de Santander hacia Pedreña o Somo. Por muy poco dinero disfrutarás de una travesía marítima inolvidable catalogada entre las bahías más bonitas del mundo.
4. Comillas y El Capricho de Gaudí
La villa episcopal de Comillas es un auténtico museo al aire libre que destaca por su patrimonio modernista, algo único e inusual fuera de Cataluña. El contraste entre sus casonas tradicionales, la arquitectura señorial y el verde del paisaje la convierten en una de las paradas con más encanto de la costa occidental.
Monumentos clave en Comillas:
- El Capricho de Gaudí (Villa Quijano): Una colorida obra de juventud del genial arquitecto Antoni Gaudí, célebre por sus detalles de azulejos de girasoles y su icónica torre cilíndrica.
- Palacio de Sobrellano y Capilla-Panteón: Un espectacular complejo de estilo neogótico encargado por el primer Marqués de Comillas.
- Universidad Pontificia: Enclavada sobre una colina que domina todo el municipio, su imponente fachada destaca desde cualquier punto de la villa.
- Playa de Comillas y Puerto: Un rincón marinero ideal para pasear al atardecer frente al Cantábrico.
Consejo local para tu visita: Compra una entrada combinada para El Capricho y el Palacio de Sobrellano para ahorrar en las visitas guiadas. Si buscas una foto panorámica espectacular de la villa con la playa al fondo, sube al mirador del Antiguo Cementerio de Comillas.

5. Potes y el Teleférico de Fuente Dé (Picos de Europa)
Enclavado en el corazón de la comarca de Liébana, Potes es uno de los pueblos de montaña más bonitos de España. Rodeado por el espectacular macizo de los Picos de Europa, este municipio destaca por sus puentes de piedra, sus callejuelas empedradas y su microclima mediterráneo dentro del paisaje cántabro.
Qué ver y hacer en Potes y alrededores:
- Torre del Infantado: Esta fortificación del siglo XV preside el centro histórico y ofrece desde su almena las mejores vistas panorámicas de la villa.
- Barrio de la Solana: Un entramado de callejuelas tradicionales con casonas blasonadas donde sentir la esencia lebaniega.
- Monasterio de Santo Toribio de Liébana: Lugar de peregrinación que alberga el Lignum Crucis, el trozo más grande conservado de la cruz de Cristo.
- Teleférico de Fuente Dé: A solo 20 minutos de Potes, sube más de 750 metros en apenas 4 minutos para situarte en el corazón de las alturas de los Picos de Europa.
Consejo local para tu visita: No te marches sin probar el auténtico cocido lebaniego y el orujo local en los restaurantes del casco histórico. Si vas a subir al Teleférico de Fuente Dé, saca los billetes con antelación por internet para evitar colas de más de dos horas en temporada alta.
6. Cueva del Soplao
La Cueva del Soplao está considerada una obra de arte natural y una cavidad única a nivel mundial gracias a la cantidad y calidad de sus formaciones geológicas. Descubierta a principios del siglo XX debido a las labores mineras de la zona, esta cueva destaca por sus espectaculares «excéntricas», formaciones de calcita que crecen en todas direcciones desafiando la gravedad.
Modalidades de visita a El Soplao:
- Visita Turismo (Apta para todos los públicos): Un recorrido accesible a pie de una hora aprox. precedido por un trayecto en un pequeño tren minero.
- Visita Turismo Aventura: Pensada para los más intrépidos, incluye equipamiento de espeleología (casco, mono y luz) para adentrarse en galerías menos transitadas durante 2,5 horas.
- El Mirador Exterior: Ubicado en la antigua mina de La Florida, regala vistas espectaculares de la Sierra del Arnero y la Cordillera Cantábrica.
Consejo local para tu visita: La temperatura en el interior de la cueva se mantiene constante durante todo el año a unos 11 °C o 12 °C con una humedad alta. Lleva ropa de abrigo (chaqueta o forro polar) y calzado cerrado y antideslizante, incluso si la visitas en pleno mes de agosto.
7. San Vicente de la Barquera y el Parque Natural de Oyambre
San Vicente de la Barquera es la postal marinera por excelencia del occidente cántabro. Su imagen con los barcos de colores del puerto, el puente medieval y los picos nevados al fondo es una de las estampas más fotografiadas del norte peninsular.
Lo mejor que ver en San Vicente de la Barquera:
- Puebla Vieja y Castillo del Rey: Un conjunto histórico medieval amurallado desde donde se divisa la ría y todo el litoral.
- Iglesia de Santa María de los Ángeles: Joya del gótico cántabro encaramada en la parte alta de la villa.
- Puente de la Maza: Histórico puente de piedra del siglo XV que llegó a contar con 32 arcos.
- Playas de Oyambre y Merón: Kilómetros de arena dorada y dunas protegidas, ideales para amantes del surf y paseos por la costa.
Consejo local para tu visita: Reserva mesa para almorzar un tradicional marmitaco de bonito (localmente llamado sorropotún) en los restaurantes del puerto pesquero. Es el plato estrella de la gastronomía marinera de la zona.
8. Costa Quebrada: Playas salvajes y acantilados
La Costa Quebrada es una franja litoral de unos 20 kilómetros que se extiende entre Santander y Miengo. Este tramo de costa es un parque geológico al aire libre famoso por sus estructuras rocosas, islotes, rasas mareales y tómbolos labrados por la erosión del mar Cantábrico a lo largo de millones de años.
Puntos clave para visitar en Costa Quebrada:
- Playa de la Arnía: Su plataforma de abrasión marina y sus agujas de roca emergentes la convierten en uno de los parajes más fotogénicos del norte.
- Urros de Liencres: Una hilera de islotes rocosos alienados frente a la costa que regalan atardeceres espectaculares.
- Playa y Tómbolo de Covachos: Una playa salvaje unida a un islote por una barra de arena que solo aparece durante la bajamar.
- Parque Natural de las Dunas de Liencres: Extenso pinar y sistema dunar junto a la desembocadura del río Pas, ideal para rutas a pie y la práctica del surf.
Consejo local para tu visita: Consulta la tabla de mareas antes de ir. Espacios como la Playa de Covachos o la plataforma de la Arnía solo son accesibles y apreciables en su totalidad durante la pleamar baja (bajamar).
9. Bosque de Secuoyas de Cabezón de la Sal
El Monumental Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón es un espacio natural singular y protegido que alberga cerca de 850 ejemplares de Sequoia sempervirens. Este bosque fue plantado de forma experimental en la década de 1940 durante la autarquía para la producción maderera, pero al no ser talado, se convirtió en un entorno natural único en la península ibérica.
Lo mejor de la visita a las Secuoyas:
- Ejemplares de gran porte: Los árboles alcanzan alturas de más de 40 metros y perímetros de tronco que superan los dos metros.
- Ruta accesible: Dispone de una pasarela de madera adaptada para personas con movilidad reducida y carritos de bebé que recorre la parte baja del bosque.
- Entorno sombreado y fresco: Ideal para visitar en días calurosos o como paseo tranquilo en familia.
Consejo local para tu visita: El acceso es gratuito y la visita dura unos 45 minutos. Dado el aumento de afluencia, estaciona en el aparcamiento oficial situado en la carretera CA-135 y evita aparcar en los arcenes de la carretera por riesgo de sanción.
10. Castro Urdiales y su conjunto medieval
Situado en el límite oriental de Cantabria, cerca de Vizcaya, Castro Urdiales (la antigua Flaviobriga romana) aúna el encanto de un puerto marinero tradicional con un imponente patrimonio histórico que emerge sobre un promontorio rocoso junto al mar.
Qué ver en Castro Urdiales:
- Iglesia de Santa María de la Asunción: El templo gótico más importante de Cantabria (siglo XIII), conocido por su majestuosa arquitectura con arbotantes y contrafuertes frente al mar.
- Castillo-Faro de San Ana: Fortaleza medieval que alberga un faro en uso y ofrece vistas del puerto y la bahía.
- Puente Viejo (o Puente Romano): Estructura medieval con un icónico arco ojival que une el castillo con el resto de la puebla.
- Puerto marinero y Puebla Vieja: Entramado de calles estrechas repleto de tabernas donde degustar anchoas artesanales, rabas y pinchos.
Consejo local para tu visita: Camina por el paseo marítimo desde el puerto hasta la Playa de Brazomar para disfrutar de la brisa marina y termina la visita tapeando por la calle Ardigales, la zona de vinos por excelencia.
Rutas e Itinerarios: Qué ver en Cantabria según tus Días
Organizar un viaje a Cantabria depende en gran medida del tiempo disponible y de la base donde te alojes. A continuación, te proponemos tres rutas optimizadas por días para minimizar las distancias en coche y aprovechar al máximo tu estancia.
Qué ver en Cantabria en 3 días (Escapada de Fin de Semana)
Si solo dispones de un fin de semana, lo ideal es concentrar las visitas en los puntos más emblemáticos de la zona central y occidental de la región.
- Día 1 (Santander y Costa Central): Dedica la mañana a recorrer Santander (Palacio de la Magdalena, Paseo Pereda y Centro Botín). Por la tarde, acércate a los acantilados de la Costa Quebrada (Playa de la Arnía) para disfrutar de la puesta de sol.
- Día 2 (Villas Modernistas y Medievales): Por la mañana visita Santillana del Mar y la Neocueva de Altamira. Pon rumbo a Comillas para comer y admirar El Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano.
- Día 3 (Naturaleza y Tradición Marinera): Realiza una visita matutina a la Cueva del Soplao y termina la jornada almorzando en el puerto marinero de San Vicente de la Barquera.
Consejo local de ruta: Para una estancia de 3 días, la mejor zona para alojarse es el eje entre Santander y Torrelavega, ya que te permite acceder a cualquier punto de la ruta en menos de 30 minutos por autovía.
Qué ver en Cantabria en 5 días (Ruta Recomendada)
Con 5 días podrás añadir la alta montaña de los Picos de Europa y descubrir la fauna en semilibertad de la región.
- Día 1: Santander al completo (incluyendo paseo en barco por la bahía y tarde en el Sardinero).
- Día 2: Parque de la Naturaleza de Cabárceno (mañana y tarde) y paseo nocturno por Liérganes.
- Día 3: Santillana del Mar (con Neocueva de Altamira) y visita al Bosque de Secuoyas de Cabezón de la Sal.
- Día 4: Comillas, San Vicente de la Barquera y tarde de cueva en El Soplao.
- Día 5 (Picos de Europa): Excursión a la comarca de Liébana: visita a la villa de Potes y subida en el Teleférico de Fuente Dé.
Ruta por Cantabria en 7 días (El Viaje Completo)
Una semana completa te permite recorrer la provincia de oeste a este sin prisas, disfrutando de la gastronomía y del interior verde.
Costa Occidental y Cuestas Subterráneas
Días 1 y 2
Recorrido por Comillas, San Vicente de la Barquera, la Cueva del Soplao y paseo entre las Secuoyas de Cabezón de la Sal.
Alta Montaña en Picos de Europa
Día 3
Jornada en Liébana: subida en el Teleférico de Fuente Dé, visita al Monasterio de Santo Toribio y cena tradicional en Potes.
Santander y Parque de Cabárceno
Días 4 y 5
Un día entero para disfrutar de la capital (Santander) y un día completo en el Parque de Cabárceno, finalizando en el pueblo medieval de Santillana del Mar.
Valles Pasiegos y Naturaleza de Interior
Día 6
Ruta por el interior rural: Bárcena Mayor (en el Valle del Saja), Liérganes y cata de productos típicos en los Valles Pasiegos (Selaya y Vega de Pas).
Costa Oriental
Día 7
Visita al puerto histórico de Castro Urdiales, paseo por las playas de Laredo y ruta en barco por la villa marinera de Santoña (cuna de las célebres anchoas).
Gastronomía Cántabra: Qué y Dónde Comer
La cocina de Cantabria destaca por la excelente calidad de sus materias primas, combinando lo mejor del mar Cantábrico con la tradición de los valles de montaña. Probar su gastronomía es una parte imprescindible de cualquier viaje a la región.
Platos típicos que debes probar:
- Cocido Montañés: A diferencia de otros cocidos peninsulares, no lleva garbanzos sino alubias blancas, acompañadas de berza y el tradicional compango (chorizo, morcilla, costilla y tocino). Es el plato estrella en los Valles del Saja y Cabuérniga.
- Cocido Lebaniego: Típico de la comarca de Liébana, elaborado con garbanzos pequeños locales, carne de vacuno, relleno de miga de pan y morcilla.
- Rabas de Calamar: Las reinas del aperitivo en los puertos y terrazas costeras. Calamares frescos fritos en su punto justo de crocantez.
- Marmitaco (Sorropotún): Guiso marinero tradicional a base de bonito del norte, patata, cebolla y pimiento.
Postres y dulces imprescindibles:
- Sobaos Pasiegos y Quesada: Elaborados con la afamada mantequilla de los Valles Pasiegos.
- Corbatas de Unquera: Hojaldres artesanales en forma de pajarita cubiertos con una capa de azúcar y almendras.
- Quesos con Denominación de Origen: Destacan el queso Quesuco de Liébana, el Picón Bejes-Tresviso (queso azul de cueva) y el Queso de Cantabria.
Consejo local para comer: Para degustar un auténtico cocido montañés, acude a los restaurantes tradicionales de pueblos como Bárcena Mayor o Ucieda. En fin de semana, es imprescindible reservar mesa con varios días de antelación.
Qué hacer en Cantabria con Niños
Cantabria es uno de los destinos familiares más completos de España gracias a su amplia oferta de parques naturales, cuevas accesibles y playas tranquilas.
Los mejores planes en familia:
- Parque de la Naturaleza de Cabárceno: El plan número uno para ir con niños. Disfrutarán viendo animales en semilibertad y subiendo al teleférico.
- Laberinto de Villapresente: El laberinto vegetal más grande de España, ubicado muy cerca de Santillana del Mar. Un reto divertido para pequeños y mayores.
- El Bosque de Secuoyas de Cabezón de la Sal: Un paseo sencillo, llano y sombreado entre gigantescos árboles de más de 40 metros de altura.
- Ruta del Ferrocarril o Trenes Mineros: Experiencias adaptadas como el tren de la Cueva del Soplao o las rutas en barco por la Bahía de Santander.
Consejo local para viajar en familia: En verano, las playas de arena fina y aguas tranquilas como la Playa de Oyambre o las calas resguardadas de la Bahía de Santander son ideales para niños pequeños por la ausencia de fuertes corrientes.
Consejos Prácticos para Viajar a Cantabria
Para planificar tu estancia sin imprevistos y aprovechar al máximo tu ruta, ten en cuenta las siguientes recomendaciones de viaje:
Mejor época para visitar la región
- Primavera y Otoño (Mayo, Junio y Septiembre): La mejor combinación entre temperaturas agradables, menor afluencia de turistas y precios más moderados en alojamientos.
- Verano (Julio y Agosto): Época idónea para disfrutar de las playas y fiestas locales, aunque requiere reservar entradas a monumentos y alojamientos con meses de antelación.
Cómo moverse por Cantabria
- En coche propio o de alquiler: Es la forma más recomendable. Aunque hay transporte público entre ciudades principales como Santander y Torrelavega, disponer de vehículo es imprescindible para llegar a pueblos del interior, cuevas y senderos naturales.
Dónde alojarse según tu tipo de viaje
| Zona de Alojamiento | Tipo de Viajero Ideal | Ventaja Principal |
| Entorno Santander / Torrelavega | Escapadas cortas (3-5 días) | Ubicación central para moverse rápido hacia el este o el oeste. |
| Comillas / San Vicente de la Barquera | Turismo de playa y cultura | Cercanía a la costa occidental y monumentos emblemáticos. |
| Potes / Comarca de Liébana/Valle de Campoo | Amantes de la montaña y senderismo | Acceso directo a Picos de Europa y gastronomía tradicional. |
