Guerras Cántabras y Romanización

Los romanos se encontraron en Cantabria con una sociedad clánica sin unidad política que habitaba en castros (poblados fortificados) y practicaba el pillaje en la Meseta para equilibrar su frágil economía. Ello, los recursos mineros, la voluntad de cerrar las fronteras del Imperio y la búsqueda de laureles de victoria llevaron a Octavio Augusto a iniciar la invasión de la región en 29 a. C.. La romanización en Cantabria fue tardía, centrada en la explotación minera y ganadera, la cual marcó la disposición de las comunicaciones, dispuestas para el transporte de las mercaderías y mercancías. Como urbes solo destacan Julióbriga y Flavióbriga.

Flavióbriga era una Colonia y Convento jurídico, con jurisdicción sobre nueve ciudades. Uxama, Segisamunculo, Antecuja, Deóbriga, Vindelia, Salionica, Tritium, Metallum y Viruesca.

La colonia conserva su importancia durante los siglos II y III, como lo demuestra la construcción de la muralla el año 140 y al reparación en la vía que la unía con el interior, el año 237, último del emperador Maximino, como consta en una columna en esa vía, encontrada cerca de Valmaseda, donde dice Al Emperador César Cayo Julio Vero Maximino, …. porque repararon y reconstruyeron los puentes caídos por su antigüedad; cuidando de ello Quinto Decio, Capitán de la Legión Augusta Gémina de los Pretorianos.

Al igual que muchos pueblos del litoral cantábrico, fue probablemente devastada por los hérulos o por los visigodos en el siglo V. Según la crónica de Hidacio, refiriéndose al año 426, cuando Teodorico I derrotó a hérulos o suevos junto al río Órbigo.

En los Corrales de Buelna se celebra todos los años una recreación de esta epoca y sus Guerras Cántabras. Se celebran el último fin de semana de Agosto y primer fin de semana de Septiembre. Primer fin de semana: 28, 29 y 30 de Agosto. Segundo fin de semana: 4, 5, y 6 de Septiembre.

La primera referencia escrita del nombre de Cantabria se remonta hacia el año 195 a. C. en el que el historiador Catón el Viejo habla en su libro Orígenes del nacimiento del río Ebro en el país de los cántabros.

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